LA DOTACION DE UNA ESCUELA PRIMARIA
Como
maestra comprometida con la dignidad de la profesión y con la formación
integral de los estudiantes, considero que el aula no puede ser un espacio mecanizado
de mera transmisión de contenidos. Integrar el arte —en todas sus expresiones—
y el deporte en el currículum de la escuela primaria no es una concesión al
ocio ni un "relleno" para recreos o actos escolares; es una
exigencia pedagógica, ética y humana fundamental.
Aquí
explico mis razones centrales de por qué
estas dimensiones son irrenunciables en la escuela, con las referencias
académicas correspondientes para fundamentar mi posición.
1. Modos irreemplazables de conocer y significar el
mundo
El
pensamiento de un niño o niña no es exclusivamente lingüístico o matemático. El
arte (la pintura, la música, la danza, el teatro) y la educación física ofrecen
lenguajes simbólicos distintos que permiten aprehender la realidad desde la
sensibilidad, la intuición y el cuerpo.
- La pintura y las artes visuales desarrollan el
pensamiento espacial, la percepción fina y la capacidad de interpretación
crítica de un mundo saturado de imágenes.
- La música ejercita el pensamiento
matemático-temporal, la escucha atenta, la memoria y la disciplina
rítmica.
- La danza y el movimiento integran la
corporalidad con la expresión de ideas y emociones, superando la visión
cartesiana que separa la mente del cuerpo.
Eisner
(2004) sostiene que la educación artística enseña a los niños que los problemas
pueden tener más de una solución y que las preguntas pueden tener más de una
respuesta, promoviendo una forma de pensamiento divergente y flexible que
ninguna otra disciplina puede sustituir.
2. La restitución del cuerpo en la escuela: Deporte
y movimiento
Históricamente,
la escuela tradicional ha tendido a disciplinar el cuerpo mediante la
inmovilidad y el silencio en el pupitre. La inclusión rigurosa del deporte y la
educación física reivindica la corporeidad como la dimensión primaria a través
de la cual el ser humano habita el mundo y aprende.
- El movimiento corporal no solo beneficia la
salud biológica y la psicomotricidad, sino que potencia los procesos
neurocognitivos indispensables para la atención, la memoria de trabajo y
la autorregulación.
- El deporte escolar promueve la socialización,
la construcción cooperativa de reglas, la ética de la convivencia y el
valor del esfuerzo compartido por encima de la competencia despiadada.
:
Vygotski (1978/2009) y autores de la pedagogía corporal (por ejemplo, Contreras
Jordán, 1998) coinciden en que la actividad motriz y el juego intencionado son
mediadores culturales decisivos para la estructuración del pensamiento, la
identidad personal y la autonomía moral en la infancia.
3. Expresión, catarsis y educación emocional
auténtica
En
la infancia, no todas las vivencias, dilemas o tensiones pueden nombrarse con
palabras. Las artes ofrecen un canal seguro y simbólico para que el niño
exprese aquello que le atraviesa: temores, alegrías, pérdidas o
descubrimientos.
- Pintar, actuar, cantar o bailar permite nombrar
y procesar la experiencia humana sin que el adulto imponga un discurso prefabricado.
- Estas prácticas cultivan la empatía, ya que al
actuar o interpretar la creación de otro, el estudiante aprende a
descentrarse de su propio yo y a habitar la perspectiva ajena.
Gardner
(1994, 2011) demuestra en su teoría de las inteligencias múltiples que la
inteligencia corporal-kinestésica y la inteligencia musical no son meros
"talentos secundario", sino modos autónomos de procesamiento
cognitivo y afectivo esenciales para el desarrollo humano completo.
4. Desarrollo de la creatividad frente a la
estandarización
Frente
a modelos educativos atrapados en la evaluación estandarizada y la memorización
de datos, la educación artística y deportiva reivindica el derecho a la
creación, la experimentación y el ensayo-error.
- En la producción artística no hay un
"error que castigar", sino un material con el cual volver a
intentar, promoviendo la resiliencia y la voz propia del estudiante.
Fomenta
la autonomía del juicio: el niño aprende a tomar decisiones estéticas, éticas y
creativas con criterio propio.
Robinson
(2015) plantea que la creatividad debe tener el mismo estatus en la educación
que la alfabetización, argumentando que las escuelas deben nutrir, y no
amortiguar, la capacidad creativa natural con la que ingresan los niños al
sistema educativo.
Todo
ello implica que la Escuela primaria no debe
albergarse en casa viejas e incomodas, hay que luchar por las
construcciones escolares con loscano0nes
que ella debe tener.
Una
escuela además de salones cómodos debe tener espacios para
Deportes,
natación, auditórium, salas de odontología, pediatría, servicio social, higiene,
, teatrino, comedor , laboratorios, sala de computación, salón de usos múltiple.
Sal+on d de música, biblioteca
Y
no solo debe tener docentes sino también nutricionistas, pediatras, odontólogos, trabajadores sociales, enfermeros, bibliotecarios,
psicológos, enfermeras, obreros,
Referencias
bibliográficas
,
Eisner,
E. W. (2004). El arte y la creación de la mente: El papel de las artes visuales
en la transformación de la conciencia. Paidós.
Gardner,
H. (1994). Educación artística y desarrollo humano. Ediciones Paidós.
Gardner,
H. (2011). Frames of mind: The theory of multiple intelligences (3.ª ed.). Basic
Books.
Robinson,
K. (2015). Escuelas creativas: La revolución que está transformando la
educación. Grijalbo.
Vygotski,
L. S. (2009). La imaginación y el arte en la infancia (9.ª ed.). Akal. (Obra
original publicada en 1978).
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