lunes, 23 de febrero de 2026

 La escuela  como un centro donde se integra el saber , el ser  y el hacer.

La escuela del futuro (Cornieles y Haffar 2018) no debe elegir entre educar o instruir, sino tejer ambos actos en cada experiencia pedagógica como también lo señala Juan Delval:

“La educación es un proceso de formación integral que incluye conocimientos, actitudes y valores” (Delval, 2002, p. 15).

Por otra parte, se debe educar instruyendo y viceversa , tratando de inmiscuir a la familia en dicho proceso. Comprender que no es un acto mecánico ni ver al niño como un recipiente por llenar. Como afirma Edith Litwin (1977)

La enseñanza es una práctica social intencionada que implica decisiones éticas, políticas y culturales” (Litwin, 1997, p. 11).

Eliminar el debate no es silenciarlo, sino superarlo dialécticamente: reconociendo que educar e instruir son dimensiones de un mismo acto formativo, que debe ser ético, afectivo, riguroso y liberador.

El maestro es el mediador ético y pedagógico que puede integrar educación e instrucción en un solo acto formativo. Autores como Paulo Freire, Howard Gardner, Edith Litwin y Ortiz Ocaña sostienen que el docente no solo transmite saberes, sino que forma personas.

Papel del maestro en la diatriba entre educar e instruir

El papel del  maestro ha sido históricamente debatida entre dos polos: el que instruye contenidos y el que educa en valores. Superar esta dicotomía implica reconocer que el maestro puede y debe hacer ambas cosas, siempre que su práctica esté guiada por una ética del cuidado, la libertad y la transformación. No puede   ser un dador de clases. Yo no sé si el maestro debe ser un facilitador. Paulo Freire sostiene que el maestro debe ser un facilitador del aprendizaje, promoviendo la reflexión crítica y la participación activa.

En mi concepto, no sé si equivocado , el maestro no debe ser un simple facilitador, sino un guía ético, intelectual y afectivo que orienta el aprendizaje con presencia activa, criterio y compromiso. Howard Gardner (20005) nos plantea la idea  del maestro como guía del desarrollo integral El maestro debe ser un guía que ayude a los estudiantes a descubrir sus talentos y a desarrollarlos con sentido” (Gardner, 2005)

Para . Edith Litwin: enseñar es una práctica ética, no solo técnica. “El oficio de enseñar no se reduce a facilitar, sino a formar sujetos capaces de pensar y actuar en contextos complejos” (Litwin, 1997, p. 11).

Y para  Marcos Madruga Garrido (2024)  el docente como modelo de pensamiento crítico. “El docente guía el proceso de aprendizaje modelando el razonamiento, la reflexión y la capacidad de análisis” (

Madruga Garrido, M. (2024). El rol del docente en la pedagogía crítica: importancia y desafíos. Centro Pediatría. https://blog.centropediatria.es/el-rol-del-docente-en-la-pedagogia-critica/

De la Rosalba misma forma Treviño-Reye (2016) crítica al modelo del facilitador

La transformación del maestro en facilitador ha generado confusión sobre su papel formativo, debilitando su autoridad pedagógica” (Treviño-Reyes, 2016).

El maestro es el mediador ético y pedagógico que puede integrar educación e instrucción en un solo acto formativo. Autores como Paulo Freire, Howard Gardner, Edith Litwin y Ortiz Ocaña sostienen que el docente no solo transmite saberes, sino que forma personas.

Paulo Freire sostiene que el maestro debe ser un facilitador del aprendizaje, promoviendo la reflexión crítica y la participación activa. Para él, la enseñanza exige respeto. “La enseñanza exige respeto a los saberes de los educandos” (Freire, 1997, p. 23).

Edith Litwin afirma que enseñar es una práctica social intencionada, que implica decisiones éticas, políticas y culturales. “El oficio de enseñar no se reduce a transmitir información, sino a formar sujetos capaces de pensar y actuar” (Litwin, 1997, p. 11)., E. (1997). El oficio de enseñar: Condiciones y contextos. Paidós.

Ortiz Ocaña y Sánchez Buitrago proponen una configuración tríadica: educar, instruir y formar, donde el maestro articula saberes, valores y prácticas.

De manera particular pienso que el maestro tiene como fin  humanizar y transformar ,  y cada actividad es un acto de suprema ternura.

En consecuencia  el maestro guía, orienta, acompaña, interpreta y transforma. No facilita como quien entrega herramientas sin compromiso, sino que educa instruyendo e instruye educando, con presencia ética y afectiva.

Facilitar no debería ser la frase más acorde con su actividad. Enseñe al niño

a curiosear, a inventar, a criticar lo que observa. Yo creo que la escuela sitio por excelencia definido  para instruir  el maestro  tiene  grandes rendijas por donde penetrar, pude advertirlas desde muy  joven, pero sin experiencia ni ayuda.

Referencias

Cornieles, I., & Haffar, M. (2018). La escuela del futuro. Caracas: Editorial Académica.

Delval, J. (2002). La educación y la sociedad. Madrid: Morata.

Freire, P. (1970). Pedagogía del oprimido. México: Siglo XXI Editores.

Freire, P. (1997). Pedagogía de la autonomía: Saberes necesarios para la práctica educativa. México: Siglo XXI Editores.

Gardner, H. (2005). Las inteligencias múltiples: La teoría en la práctica. Barcelona: Paidós.

Litwin, E. (1997). El oficio de enseñar: Condiciones y contextos. Buenos Aires: Paidós.

Madruga Garrido, M. (2024). El rol del docente en la pedagogía crítica: importancia y desafíos. Centro Pediatría. Recuperado de https://blog.centropediatria.es/el-rol-del-docente-en-la-pedagogia-critica/

Ortiz Ocaña, A., & Sánchez Buitrago, J. (2015). Educación, instrucción y formación: Una configuración tríadica. Barranquilla: Universidad del Atlántico.

Treviño-Reyes, R. (2016). El maestro y el modelo del facilitador: Crítica y alternativas. México: Editorial Trillas

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