domingo, 24 de mayo de 2026

 


La interdisciplinariedad no es solo una tendencia pedagógica, sino una necesidad estructural para superar la fragmentación del conocimiento.

PROF IDALIA CORNIELES

En el contexto de los estudios  de formación docente , transitar hacia un currículo con este enfoque es fundamental para responder a la complejidad de las realidades educativas actuales, como las que abordamos en tus proyectos SINTEI o lo que hemos llamado la Pedagogía de la Continuidad".

A continuación, presento un análisis de por qué es vital este cambio y cómo puedes argumentarlo técnicamente para transformar el currículo.

La Importancia de la Interdisciplinariedad en la Formación Docente

  1. Superación de la Parcelación del Saber: La formación docente tradicional suele compartimentar la psicología, la didáctica, la sociología y las materias de especialidad. La interdisciplinariedad permite que el estudiante entienda que un fenómeno educativo (por ejemplo, la invisibilidad del adolescente) requiere lentes simultáneos de la sociología, la neurociencia y la ética para ser comprendido.
  2. Modelado del Pensamiento Complejo: Si el currículo es interdisciplinario, el docente en formación aprende por modelaje. No puede pretender que sus futuros alumnos integren saberes si él mismo fue formado bajo un esquema de "islas" de conocimiento.
  3. Pertinencia Social: Los problemas reales (salud y educación, trayectorias escolares, crisis institucionales) no se presentan clasificados por asignaturas. Un enfoque interdisciplinario dota al egresado de capacidad para resolver problemas complejos y no solo de memorizar contenidos disciplinares.

¿Qué corregir o argumentar para fundamentar el cambio?

Para que este currículo evolucione hacia una base interdisciplinaria, te sugiero enfocar tus argumentos en estos tres pilares de acción:

1. Corregir la "Estructura de Silos" (Diagnóstico)

  • Argumento: El diseño curricular actual probablemente presenta una estructura lineal y acumulativa (asignaturas aisladas con evaluaciones independientes).
  • Propuesta de corrección: Proponer Nodos Integradores. En lugar de evaluar materias por separado, integrar un trimestre o semestre en torno a un "Problema Eje" (ej: La Trayectoria Educativa como Sistema Integral), donde la teoría pedagógica, la investigación y las prácticas se articulen obligatoriamente.

2. Argumentar a favor de la "Docencia Compartida"

  • Argumento: La resistencia al cambio interdisciplinario en la universidad suele ser gremial (la "propiedad" de la cátedra).
  • Propuesta: Defender la co-enseñanza. Argumentar que el aprendizaje es más robusto cuando un educador, un sociólogo y un especialista en un área técnica (como en tus colaboraciones con pediatría) comparten el mismo espacio de aula. Esto debe quedar explícito en el diseño del plan de estudios como una modalidad formal de impartición de clases.

3. Integración de la Epistemología de la Complejidad

  • Argumento: El currículo actual puede carecer de un marco teórico unificador.
  • Propuesta: Utilizar tus propias líneas de investigación (como la de Prigogine sobre estructuras disipativas o conceptos cuánticos aplicados a la educación) como sustento teórico. Argumenta que el currículo debe reflejar la naturaleza de "hervidero" (dinámico, inestable, interactivo) del aula, y no pretender que es un sistema mecánico y estático.

Estrategia para una propuesta

Para que esta propuesta tenga fuerza institucional, es necesario

  • De la asignatura al proyecto: El currículo debe pasar de ser una lista de materias a ser un mapa de proyectos de indagación.
  • Flexibilidad Curricular: Argumentar que la interdisciplinariedad requiere eliminar las rigideces que impiden a los estudiantes transitar entre facultades o áreas de conocimiento.

Perfil del egresado como "Investigador de la Praxis": El docente no es un transmisor de contenidos, sino un profesional capaz de gestionar la complejidad. Un currículo interdisciplinario es, por definición, una invitación constante a la investi Para que la propuesta de Docencia Compartida y el enfoque interdisciplinario no se queden en el plano teórico, la estrategia más sólida es identificar un terreno fértil donde la convergencia entre la formación docente y la realidad del aula de educación básica sea inmediata.

A continuación, presento una propuesta estructural diseñada para ser implementada, utilizando como eje dinamizador una cátedra específica.

Propuesta: El "Laboratorio de Innovación Curricular Interdisciplinaria" (LICI)

1. Cátedra sugerida como Proyecto Piloto: Didáctica General o Práctica Profesional

Estas cátedras son el "nudo gordiano" de la formación docente. Por su naturaleza, conectan toda la teoría pedagógica con la realidad escolar. Al ser troncales, permiten una transversalidad que otras cátedras más especializadas no logran.

2. El Modelo de Operación

Para que el modelo de "Docencia Compartida" sea efectivo a nivel de investigación e intervención en educación básica, propongo los siguientes tres pilares:

  • Binomios Interdisciplinarios: La cátedra no es dictada por un solo profesor. Se crea un binomio permanente entre un especialista en Pedagogía/Currículo y un especialista en un área disciplinar específica (ej. Ciencias Naturales, Matemáticas, o incluso Artes).
  • Aula-Taller de Educación Básica: El "hervidero pedagógico" se traslada a la realidad. Los estudiantes de la cátedra no solo aprenden sobre metodología, sino que intervienen en escuelas asociadas bajo el modelo de co-docencia, aplicando el diseño curricular que ellos mismos han codiseñado interdisciplinariamente.
  • Investigación-Acción Situada: Cada clase de la cátedra se convierte en un objeto de estudio para la investigación. Se documenta no solo el proceso de enseñanza, sino el impacto en el aprendizaje del niño de educación básica, integrando variables cognitivas, sociales y de salud (en línea con el enfoque del proyecto SISTEI).

Esquema de Implementación: De la Cátedra al Aula Básica

Fase

Acción

Objetivo Interdisciplinario

I. Planificación

Diseño de unidades didácticas por binomios docentes.

Romper la fragmentación: integrar la lógica de la materia con la psicología del aprendizaje.

II. Implementación

Aplicación de estrategias de co-docencia en el aula básica.

Observar el "hervidero": cómo interactúan las disciplinas ante el estudiante.

III. Evaluación

Sistematización de evidencias de aprendizaje y procesos.

Validar si el modelo interdisciplinario mejora la trayectoria escolar.

Valor Añadido para la Investigación

Al implementar este modelo desde la cátedra:

  1. Reducción de la brecha: Se eliminan las paredes entre la Universidad y la Escuela Básica.
  2. Producción de Conocimiento: Cada semestre produce un "corpus" de datos empíricos. No solo se enseña, se genera literatura sobre cómo funciona la interdisciplinariedad en el contexto venezolano.
  3. Sostenibilidad: Al estar alojado en una cátedra permanente, el proyecto no depende de una voluntad aislada, sino que se institucionaliza como una forma de hacer docencia.

Nota de reflexión: Al integrar al Postgrado de Pediatría —como hemos venido trabajando— en esta estructura, podría convertirse en un referente nacional, al ofrecer una visión holística (educativa y de salud) sobre el desarrollo del niño, transformando la cátedra en un verdadero espacio de investigación aplicada.

Considero  que la cátedra de Didáctica General posee la flexibilidad necesaria dentro de la malla actual de de los estudios sobre educacaión  para absorber esta estructura de binomios docentes sin generar conflictos administrativos, o podría  también s preferible configurar el piloto como una electiva de profundización para asegurar mayor libertad de maniobra metodológica

 

INTERACCIÓN ENTRE EL DOCENTE Y SUS COMPAÑEROS, UN SEGUNDO NIVEL  DEL HERVIDERO

El objetivo que se persigue con el siguiente nivel es configurar el aula como un espacio de investigación-acción y mediación dialógica, donde la interacción entre el capital cultural y el capital simbólico permita subvertir las estructuras de poder tradicionales y transformar la incertidumbre en procesos de auto-organización y resistencia ética. El maestro no encuentra "alumnos estándar", sino historias de vida atravesadas por fracturas que desafían la pedagogía tradicional. En este escenario, el aula/hervidero actúa como un sistema termodinámico social de alta entropía, donde la incertidumbre de las subjetividades (trauma, neurodiversidad, entre otras) se convierte en la energía necesaria para la auto-organización docente. Esto vincula de manera directa la física cuántica y la entropía con la pedagogía, otorgándole un peso científico que impide descartar la propuesta como "simple poesía".

En la cotidianidad escolar, la irrupción de problemas psicológicos y sociales actúa como un ruido constante que desestabiliza la instrucción técnica. El niño maltratado, por ejemplo, no solo porta huellas físicas, sino que habita un estado de alerta permanente que bloquea sus procesos ejecutivos. Como bien señala Cyrulnik (2013), en sus estudios sobre la resiliencia, el aula puede transformarse en un "tutor de resiliencia", pero solo si el maestro comprende que la apatía o la agresión del estudiante son, en realidad, mecanismos de defensa ante un entorno hostil. Aquí, la gestión de la transferencia se vuelve vital: el docente debe evitar reaccionar al síntoma (la conducta disruptiva) para atender la causa (el trauma), transformando el espacio educativo en un refugio de seguridad afectiva. Este entramado amalgama la teoría de la modernidad líquida, la crisis ontológica y el hervidero, visibilizando los rostros más vulnerables del sistema escolar.

La crisis del ser docente y la despersonalización del alumno no ocurren en un vacío, sino en un tejido social profundamente desgarrado. En la modernidad líquida, la educación se enfrenta al desafío de recibir sujetos cuya existencia está marcada por la itinerancia y el desamparo, realidades que la escuela suele omitir al reducir el proceso de enseñanza a una mera administración de contenidos. La invisibilidad multidimensional (Díaz, 2026b) se manifiesta con crudeza en aquellos niños y adolescentes que habitan el aula, pero cuyas historias de vida son ignoradas por el sistema.

Hablamos de los niños de la calle que, en un acto de resistencia heroica, logran asistir a la escuela buscando un fragmento de solidez en medio de la intemperie. Para ellos, la escuela no es solo un lugar de aprendizaje, sino un refugio contra la desolación. Sin embargo, el sistema a menudo los percibe como entes disruptivos, ignorando la angustia del ser (Heidegger, 2009) que cargan al no poseer un anclaje familiar estable. A este escenario se suman los niños institucionalizados en internados, víctimas colaterales de una justicia que juzga a sus padres y los condena a ellos a una soledad administrativa. En estos casos, el aula corre el riesgo de convertirse en un "no-lugar" (Augé, 2000), un espacio de anonimato donde el niño está presente como "materia", pero su "onda" —sus sueños, miedos y contexto judicial— permanece silenciada.

La problemática se extiende a los niños huérfanos, trabajadores o abandonados; a aquellos cuyas madres, en la lucha por la supervivencia, laboran en oficios nocturnos, dejando al infante en una deriva de cuidados; y a los niños enfermos que asisten al aula sin atención médica, cargando con el dolor físico como una barrera invisible. Reconocer estas realidades no implica desconocer la existencia de hogares bien constituidos, sino denunciar que el sistema educativo no puede seguir siendo ciego ante la herida social. El error de la escuela tradicional es tratar estos casos como simples "problemas de aprendizaje", cuando en realidad constituyen crisis de reconocimiento humano.

Superar esta alienación exige que el aula sea, efectivamente, un hervidero (Díaz, 2026a). Esta pedagogía del hervor propone que el docente recupere su rol como investigador y guía intelectual para transformar ese estado de ebullición social en energía transformadora. No se trata de convertir al maestro en un asistente social, sino en un profesional con la autonomía necesaria (Giroux, 1990) para que la producción de textos y el conocimiento sirvan como herramientas de subjetivación. Solo al romper la liquidez de los vínculos superficiales y construir un lazo sólido y ético, la escuela podrá validar al adolescente como un sujeto histórico, devolviéndole la palabra a quien la calle, la orfandad o la justicia han intentado silenciar. A esta realidad se suma el desafío de la neurodiversidad, específicamente con la presencia de niños en el Espectro Autista (TEA). Bajo la lógica de una educación situada, el autismo no debe verse como una patología que "interrumpe" la clase, sino como una forma distinta de procesar la realidad que exige una reconfiguración del entorno. Aplicando los principios del Diseño Universal para el Aprendizaje (DUA), el maestro investigador diseña apoyos visuales y rutinas predecibles que no solo benefician al niño con TEA, sino que estabilizan la carga cognitiva de todo el grupo. El aula se convierte así en un campo de experimentación donde la diferencia es la norma y no la excepción.

Las conductas disruptivas se revelan entonces como respuestas funcionales y reversibles al entorno, y no como carencias biológicas; fenómenos que frecuentemente son exacerbados por la desnutrición y la precariedad económica. Cuando el niño llega al aula con un capital cultural (Bourdieu) drásticamente alejado de las exigencias del grado, se siente un extranjero en su propia lengua. La falta de bases en lectoescritura o lógica matemática no es una incapacidad intrínseca, sino el resultado de una brecha social que la escuela, a menudo, profundiza mediante la estandarización. Para el docente-investigador, integrar a estos niños implica una pedagogía del acompañamiento basada en un Diagnóstico Holístico. Esto significa reconocer que un trastorno de aprendizaje puede estar enmascarando un problema de visión, una crisis de identidad o un entorno de violencia doméstica. Implica proveer el andamiaje necesario para que el niño maltratado o el estudiante con dificultades recupere la confianza en su propia capacidad de conocer, integrando los códigos de su entorno social como puentes hacia el conocimiento académico, evitando que la escuela sea percibida como un espacio de juzgamiento.

En última instancia, el maestro que opera en este hervidero comprende que su labor es una forma de clínica pedagógica. No busca uniformar a los estudiantes, sino armonizar sus disonancias. Al reconocer al niño autista, al maltratado y al que lucha con el rezago académico como sujetos de derecho, el docente transforma la resistencia en resiliencia y la incertidumbre en una ética de la hospitalidad, donde el aula es, finalmente, el lugar donde todos tienen derecho a existir y aprender.

No obstante, la comprensión del aula como un campo de fuerzas resulta fundamental en las perspectivas de Pierre Bourdieu y Michel Foucault. Para Bourdieu, el aula constituye un campo donde se dirimen tensiones entre el capital cultural del docente y el habitus del estudiante; la transparencia de la realidad en este nivel permite que la autoridad pedagógica no sea una imposición arbitraria, sino un reconocimiento mutuo. Por su parte, Foucault nos recuerda que el poder es una red capilar que atraviesa todo el cuerpo social; en la praxis educativa, esto se traduce en una microfísica donde el afecto y el interés no son ajenos a la norma, sino elementos que circulan y se transforman. Al integrar la "pedagogía de la escucha", el docente renuncia a la posición de vigilancia jerárquica para habilitar una subjetividad compartida.

La comprensión del aula como un sistema vivo exige trascender la visión técnica de la enseñanza para reconocerla como un territorio donde la autoridad pedagógica puede actuar como un mecanismo de reproducción de lo arbitrario cultural (Bourdieu y Passeron, 1977, p. 103), a menos que el docente-investigador asuma su rol como un agente capaz de subvertir estas estructuras de poder. Esta dinámica se profundiza al aplicar el principio hologrammático de Edgar Morin (1990, p. 107), bajo cuya lógica el aula deja de ser una unidad aislada para convertirse en un microcosmos donde se reflejan y operan todas las tensiones, crisis y potencialidades de la sociedad. En el caso concreto de la sociedad venezolana, el aula funciona como un holograma social donde lo macro se manifiesta en la singularidad del encuentro educativo.

Es precisamente en esta intersección donde el concepto de "hervidero pedagógico" cobra su mayor potencia teórica: el aula es un campo de lucha por el capital simbólico que, al ser abordado desde la complejidad, permite que la incertidumbre y el desorden se transformen en una fuente de auto-organización y autonomía para el docente. Así, el investigador en situación no solo observa el fenómeno, sino que interviene en él, reconociendo que cada acción en este hervidero tiene el potencial de resonar en la totalidad del sistema educativo, convirtiendo la práctica cotidiana en un ejercicio ético de transformación y resistencia frente a la fragmentación del saber. Este nivel es el núcleo de la praxis. A diferencia de los anteriores, aquí la realidad es transparente; es el espacio donde se negocia el poder, el interés y el afecto. Siguiendo a Paulo Freire (1997), transitamos hacia una educación dialógica basada en la "pedagogía de la escucha", donde el maestro construye conocimiento junto con el alumno.

 

La investigación interdisciplinaria: Una necesidad en los Estudios sobre Educación

Por: Dra. Idalia Cornieles Díaz

La complejidad como paradigma

La educación, entendida como un fenómeno complejo y multidimensional, trasciende la lente de una única disciplina. La realidad del aula es un tejido vivo de interacciones sociales, procesos cognitivos, contextos culturales y estructuras institucionales que exigen una mirada integradora. Superar la fragmentación del conocimiento no es solo un ideal pedagógico; es un imperativo estratégico para comprender y transformar el hecho educativo.

El enfoque interdisciplinario: Del concepto a la praxis

La pedagogía debe dialogar horizontalmente con la psicología, la sociología, la neurociencia y las artes para ofrecer una visión holística del ser humano. Al igual que las estructuras disipativas en la física, los sistemas educativos son entornos de alta entropía y transformación constante. Este enfoque permite a los educadores gestionar dicha complejidad, reconociendo que el aprendizaje no es lineal, sino el producto de una red de factores interconectados.

Esta visión se fundamenta en los aportes de Edgar Morin (1999) sobre los saberes necesarios para el futuro y en la epistemología de las relaciones interdisciplinarias de Jean Piaget (1972), quienes marcaron un hito en la comprensión de la transversalidad del saber.

La experiencia interdisciplinaria en la UCV

En el contexto de la Universidad Central de Venezuela (UCV), la interdisciplinariedad se consolida como un marco estratégico, visible en proyectos del CDCH, el Sistema de Educación a Distancia (SEDUCV) y las líneas de investigación de la Facultad de Humanidades y Educación. Mi producción intelectual en el repositorio Saber UCV refleja este compromiso:

 

 

 

Proyecto / Obra

Ejes de Interdisciplinariedad

SISTEI

Perspectiva biopsicosocial. Integra medicina, trabajo social, nutrición y educación.

Hervidero Pedagógico

Fusión de termodinámica y teoría de sistemas para analizar la dinámica del aula.

Invisibilidad Social (13-17 años)

Abordaje integral de la exclusión institucional y social.

Nociones Geométricas y Origami

Didáctica aplicada al desarrollo del pensamiento lógico-matemático.

La ciudad pedagógica

Análisis urbano-pedagógico del espacio educativo.

Capital humano: Una apuesta colectiva

El éxito de estas iniciativas reside en el equipo humano interdisciplinario. El proyecto SISTEI, en particular, robustece su investigación gracias a la invaluable colaboración de especialistas como Pedro Ospina, Rosana Lapelosa, Omar Ratis, Glennets Reinosa, Ana Rosa Medina, Yoryina González, Joseph Pérez, Seleika Cornieles y Yusneyi Carballo Barrera, junto al compromiso de nuestros estudiantes investigadores: Sebastián Escobar, José Peña, Sofía Escobar (Medicina), Jesús Matheus (Trabajo Social) y Angibel Rodríguez (Nutrición).

Conclusión: Hacia una educación transformadora

La investigación interdisciplinaria es el motor que permite convertir el aula en un "Hervidero Pedagógico": un espacio de alta intensidad cognitiva donde la complejidad se utiliza como catalizador del aprendizaje. Al integrar saberes, no solo estamos creando conocimiento científico-filosófico de vanguardia; estamos ofreciendo soluciones humanas y situadas a los desafíos de exclusión que enfrenta nuestra sociedad. La educación del futuro no es una suma de partes, es la integración consciente de la vida misma.

Referencias Bibliográficas

Cornieles Díaz, I. C., et al. (2025). Estado actual de la salud bucodental en la población escolar. UCV.

Cornieles Díaz, I. C. (2026). El Hervidero Pedagógico: Hacia una teoría de la complejidad en el aula. UCV.

Cornieles Díaz, I. C., et al. (2026). Proyecto SISTEI: Sistema Integral de la Trayectoria Educativa y de Salud. UCV.

Cornieles Díaz, I. C., & Haffar K., E. (2018). Nociones Geométricas y Origami: Una propuesta didáctica. EAE/UCV.

Cornieles Díaz, I. C., Escobar, S., & Cassimo, N. (2026). La invisibilidad social del adolescente entre los 13 y 17 años. UCV.

Haffar K., E., & Cornieles Díaz, I. C. (2018). La ciudad pedagógica. EAE/UCV.

Morin, E. (1999). Los siete saberes necesarios para la educación del futuro. UNESCO.

Piaget, J. (1972). La epistemología de las relaciones interdisciplinarias. Editorial Proteo.

 

 

 PROYECTO INTERDISIPLINARIO COORDINADO POR

PROF IDALIA CORNIELES./(UCV) INVESTIGADORES Dres. Pedro Ospino Rosana Lapelosa, Yoryina González, hospital Jesús Yerena. Ana R Medina (J, UNEXCA). Glennets Reinoza, UCV. Omar Ratis, (investigador indepndiente),Joseph Pérez, Cassimo N. Bisoña,(Postgrado UCV) Seleika Cornieles (Integra), Yunesyi Carvallo(UCV) .Estudiantes_Sebastian Escobar, José Peña. Sofía Escobar, Angibel Rodríguez (Medicina) Jesús Peña (Trabajo Social).UCV
El sistema educativo venezolano enfrenta una grave fragmentación de la información y la ausencia de mecanismos articulados para el seguimiento de las trayectorias escolares y sanitarias. Esta desconexión provoca la invisibilización de condiciones críticas como la deserción, la desnutrición y el riesgo social, además de generar una pérdida de memoria institucional que afecta profundamente el acompañamiento de los niños y adolescentes


Objetivos: El objetivo principal de esta investigación es diseñar un modelo técnico-operativo estandarizado, bajo la modalidad de un "kit de instalación institucional", que permita el acompañamiento integral del ser humano desde su concepción hasta la culminación de la educación secundaria. Se busca articular datos educativos, sanitarios y sociales para garantizar el derecho a una educación inclusiva y de calidad.
Importancia: Su relevancia radica en trascender el registro estadístico para convertirse en una herramienta de intervención temprana y resiliencia institucional. Al integrar información desde la etapa prenatal hasta la secundaria, el sistema permite activar alertas, optimizar recursos y humanizar la gestión pública, fundamentándose en una perspectiva ética y transdisciplinaria del desarrollo humano.

Metodología: El proyecto adopta un enfoque descriptivo-aplicado estructurado en tres fases: (1) revisión documental de marcos normativos y buenas prácticas internacionales; (2) consulta experta con actores del sistema venezolano; y (3) validación cruzada mediante un panel multidisciplinario para asegurar su escalabilidad y sostenibilidad.



Posibles Conclusiones: El diseño técnico del SINTEIS constituye un paso estratégico fundamental para la construcción de una plataforma nacional de seguimiento escolar con enfoque de derechos. Su éxito dependerá de la voluntad política, la articulación intersectorial y la adopción de protocolos éticos robustos para la protección de datos.
Palabras clave: Trayectoria escolar, salud integral, interoperabilidad, resiliencia institucional, kit de instalación, ética digital, educación inclusiva.

 


La investigación interdisciplinaria: Una necesidad en los Estudios sobre Educación

Por: Dra. Idalia Cornieles Díaz

La complejidad como paradigma

La educación, entendida como un fenómeno complejo y multidimensional, trasciende la lente de una única disciplina. La realidad del aula es un tejido vivo de interacciones sociales, procesos cognitivos, contextos culturales y estructuras institucionales que exigen una mirada integradora. Superar la fragmentación del conocimiento no es solo un ideal pedagógico; es un imperativo estratégico para comprender y transformar el hecho educativo.

El enfoque interdisciplinario: Del concepto a la praxis

La pedagogía debe dialogar horizontalmente con la psicología, la sociología, la neurociencia y las artes para ofrecer una visión holística del ser humano. Al igual que las estructuras disipativas en la física, los sistemas educativos son entornos de alta entropía y transformación constante. Este enfoque permite a los educadores gestionar dicha complejidad, reconociendo que el aprendizaje no es lineal, sino el producto de una red de factores interconectados.

Esta visión se fundamenta en los aportes de Edgar Morin (1999) sobre los saberes necesarios para el futuro y en la epistemología de las relaciones interdisciplinarias de Jean Piaget (1972), quienes marcaron un hito en la comprensión de la transversalidad del saber.

La experiencia interdisciplinaria en la UCV

En el contexto de la Universidad Central de Venezuela (UCV), la interdisciplinariedad se consolida como un marco estratégico, visible en proyectos del CDCH, el Sistema de Educación a Distancia (SEDUCV) y las líneas de investigación de la Facultad de Humanidades y Educación. Mi producción intelectual en el repositorio Saber UCV refleja este compromiso:

 

 

 

Proyecto / Obra

Ejes de Interdisciplinariedad

SISTEI

Perspectiva biopsicosocial. Integra medicina, trabajo social, nutrición y educación.

Hervidero Pedagógico

Fusión de termodinámica y teoría de sistemas para analizar la dinámica del aula.

Invisibilidad Social (13-17 años)

Abordaje integral de la exclusión institucional y social.

Nociones Geométricas y Origami

Didáctica aplicada al desarrollo del pensamiento lógico-matemático.

La ciudad pedagógica

Análisis urbano-pedagógico del espacio educativo.

Capital humano: Una apuesta colectiva

El éxito de estas iniciativas reside en el equipo humano interdisciplinario. El proyecto SISTEI, en particular, robustece su investigación gracias a la invaluable colaboración de especialistas como Pedro Ospina, Rosana Lapelosa, Omar Ratis, Glennets Reinosa, Ana Rosa Medina, Yoryina González, Joseph Pérez, Seleika Cornieles y Yusneyi Carballo Barrera, junto al compromiso de nuestros estudiantes investigadores: Sebastián Escobar, José Peña, Sofía Escobar (Medicina), Jesús Matheus (Trabajo Social) y Angibel Rodríguez (Nutrición).

Conclusión: Hacia una educación transformadora

La investigación interdisciplinaria es el motor que permite convertir el aula en un "Hervidero Pedagógico": un espacio de alta intensidad cognitiva donde la complejidad se utiliza como catalizador del aprendizaje. Al integrar saberes, no solo estamos creando conocimiento científico-filosófico de vanguardia; estamos ofreciendo soluciones humanas y situadas a los desafíos de exclusión que enfrenta nuestra sociedad. La educación del futuro no es una suma de partes, es la integración consciente de la vida misma.

Referencias Bibliográficas

Cornieles Díaz, I. C., et al. (2025). Estado actual de la salud bucodental en la población escolar. UCV.

Cornieles Díaz, I. C. (2026). El Hervidero Pedagógico: Hacia una teoría de la complejidad en el aula. UCV.

Cornieles Díaz, I. C., et al. (2026). Proyecto SISTEI: Sistema Integral de la Trayectoria Educativa y de Salud. UCV.

Cornieles Díaz, I. C., & Haffar K., E. (2018). Nociones Geométricas y Origami: Una propuesta didáctica. EAE/UCV.

Cornieles Díaz, I. C., Escobar, S., & Cassimo, N. (2026). La invisibilidad social del adolescente entre los 13 y 17 años. UCV.

Haffar K., E., & Cornieles Díaz, I. C. (2018). La ciudad pedagógica. EAE/UCV.

Morin, E. (1999). Los siete saberes necesarios para la educación del futuro. UNESCO.

Piaget, J. (1972). La epistemología de las relaciones interdisciplinarias. Editorial Proteo.

 

martes, 19 de mayo de 2026

 

Hacia una Pedagogía de la ebullición y el movimiento: Manifiesto para una praxis educativa continua

Por: Idalia Cecilia Cornieles Díaz

A los educadores que habitan el aula no como un espacio de repetición, sino como un ecosistema vivo:

La educación contemporánea nos exige romper de manera definitiva con el aislamiento celular del maestro y la fragmentación mecánica del saber. No podemos seguir pretendiendo que el estudiante aprenda en compartimientos estancos lo que la realidad le presenta de forma interconectada y palpitante. La propuesta que hoy les comparto no es un método cerrado, sino una filosofía de acción continua estructurada en cuatro grandes ejes conceptuales y prácticos, diseñada para transformar el aula en un verdadero espacio de ebullición democrática, científica y social.

I. La Interdisciplinariedad Biopsicosocial como Garantía de la Trayectoria Educativa

Proponemos dejar de considerar la pedagogía como una provincia aislada de las condiciones vitales del sujeto. El aprendizaje no ocurre en el vacío de la abstracción, sino en un cuerpo que siente, se nutre y se desarrolla en entornos socioculturales específicos. Nuestra experiencia en el diseño de modelos sociosanitarios y pedagógicos integrales —como el implementado a través del Proyecto SISTEI y en la investigación sobre salud bucodental en el Grupo Escolar “José María Bianco”— demostramos  que el seguimiento de la trayectoria, del estudiante hasta su madurez debe fusionar de forma obligatoria la vigilancia nutricional, la salud bucodental y el desarrollo cognitivo.

Esta postura se fundamenta firmemente en el Pensamiento Complejo de Edgar Morín, quien nos advierte que el conocimiento pertinente debe reconocer el carácter multidimensional del ser humano y restaurar los lazos entre las ciencias naturales y las humanas. Al cruzar las fronteras entre la educación, la odontología, la medicina y el trabajo social, no estamos realizando una simple sumatoria de actividades asistenciales, sino ejecutando lo que Ilya Prigogine denominaría la comprensión de un sistema abierto, donde las variables biológicas, nutricionales y ambientales actúan como fluctuaciones críticas capaces de potenciar o desestabilizar la estructura del aprendizaje humano. Cuidar la salud integral del escolar es, en esencia, asegurar la viabilidad de su arquitectura cognitiva.

II. La Didáctica No Paramétrica y los Micromundos Manipulables: El Origami como Lógica Geométrica

Exhortamos a los educadores a sustituir la enseñanza puramente verbalista, memorística y paramétrica de las ciencias exactas por la construcción activa de micromundos geométricos y lógicos. Nuestra línea de acción en la enseñanza de la geometría a través del plegado de papel (origami) demuestra que el espacio geométrico y las relaciones abstractas se conquistan primero a través del tacto, el movimiento, la precisión y la transformación directa de la materia.

Este enfoque se respalda conceptualmente en la Epistemología Genética de Jean Piaget, específicamente en su principio fundamental de que el pensamiento lógico-matemático brota de las acciones coordinadas que el sujeto ejerce sobre los objetos. El papel, al ser plegado, se convierte en un laboratorio vivo donde las simetrías, las líneas notables, las proporciones y los polígonos dejan de ser definiciones muertas en una pizarra para transformarse en invariantes operatorios descubiertos por la mano del propio niño. Asimismo, nos alineamos con las corrientes de la Cognición Situada desarrolladas por autores como Jean Lave y Etienne Wenger, quienes sostienen que el aprendizaje es un proceso social, práctico y profundamente ligado al contexto de la actividad donde se genera. El origami deviene así en un puente cultural, artístico y heurístico donde la abstracción matemática se humaniza a través del juego constructivo.

III. La Docencia Compartida y el Codiseño Curricular como Resistencia al Aislamiento Pedagógico

Proponemos la abolición del aula como feudo individual y la adopción definitiva de la docencia compartida como la unidad mínima y ética de la práctica pedagógica. El maestro no debe investigar ni enseñar en la soledad alienante de su cátedra; la transformación curricular de la Escuela Nueva requiere de colectivos de educadores en servicio que co-planifiquen, co-enseñen y co-evalúen en tiempo real dentro del mismo espacio didáctico.

Esta línea de acción continua encuentra su más alta herencia en las corrientes de la pedagogía democrática latinoamericana, inspiradas originalmente en la máxima de Simón Rodríguez: “Al muelle de la invención vamos a parar todos, el que no inventa no sabe”. Para inventar colectivamente, debemos asumir el aula como una comunidad de indagación crítica. El respaldo teórico más robusto a esta práctica cooperativa proviene de Lev Vygotsky y su concepto de la Zona de Desarrollo Próximo, el cual no solo aplica al estudiante, sino también al interaprendizaje y andamiaje recíproco entre los propios docentes. En este sentido, nos apoyamos también en los postulados de Donald Schön sobre el “profesional reflexivo”, validando que el conocimiento más legítimo de la educación se produce cuando los docentes investigan críticamente sobre y en su propia práctica de forma compartida, transformando el aula cotidiana en el laboratorio principal de las ciencias de la educación.

IV. La Formación Docente en Servicio y el Nacimiento del "Hervidero Pedagógico"

Proponemos transformar radicalmente la concepción de la formación docente: el maestro no es un técnico ejecutor de currículos diseñados en oficinas burocráticas, sino un intelectual de base, un investigador en servicio permanente que teoriza desde el epicentro de su práctica. La formación no se recibe de forma pasiva; se conquista y se produce en la cotidianidad del aula, allí donde los saberes entran en ebullición. Es en este punto donde cobra vida la concepción del "Hervidero Pedagógico": el aula entendida no como un espacio estático, rígido y silencioso, sino como un ecosistema vivo, un sistema dinámico y complejo caracterizado por la efervescencia de interacciones, afectos, conflictos y subjetividades en constante movimiento.

Esta postura encuentra un respaldo categórico en la Pedagogía Crítica de Paulo Freire, quien afirmaba con vehemencia que “no hay enseñanza sin investigación ni investigación sin enseñanza”. El docente, al habitar el hervidero, se despoja de la soberanía del saber absoluto para convertirse en un eterno aprendiz que se alfabetiza políticamente junto a sus estudiantes.

Para comprender la naturaleza de este hervidero escolar, nos apoyamos nuevamente en la física de los procesos irreversibles de Ilya Prigogine y su noción de estructuras disipativas. El aula contemporánea es un sistema alejado del equilibrio; lejos de temer al desorden aparente o al ruido de las ideas en confrontación, el educador formado bajo esta mirada comprende que el caos y las fluctuaciones son las condiciones necesarias para el surgimiento de nuevos y más complejos órdenes cognitivos y sociales. Complementamos esta visión con los postulados de Lawrence Stenhouse, quien defendía el modelo del “profesor como investigador” y el desarrollo curricular como un proceso de conjeturas que solo los maestros pueden validar en la acción. Formarse como docente es, en última instancia, aprender a pilotar la incertidumbre del hervidero, transformando la práctica diaria en un acto consciente de resistencia pedagógica y emancipación social.

Colegas, el aula-hervidero no se controla ni se reprime; se dinamiza. Nuestra tarea no es normar el caos, sino fertilizarlo a través de la investigación intersectorial, la didáctica viva, el conflicto constructivo y el trabajo solidario entre pares. ¡Aceptemos el reto de la invención pedagógica!

 

sábado, 2 de mayo de 2026

 

Dra. Idalia Cecilia Cornieles Díaz

Doctora en Educación | Investigadora Senior | Escritora
Caracas, Venezuela | [dlcornieles22@gmail.com] | [04142762027[

 

PERFIL PROFESIONAL

Académica con sólida trayectoria en formación docente e investigación pedagógica de vanguardia. Especialista en el diseño de proyectos interdisciplinarios que integran salud y educación. Autora de amplia producción científica y literaria, reconocida con el Premio Nacional de Investigación en Educación. Experta en la integración de ciencias, matemáticas y artes (origami) en procesos de aprendizaje. Posee una visión innovadora que vincula la física cuántica con la reflexión filosófica educativa.

EXPERIENCIA ACADÉMICA E INVESTIGATIVA

Universidad Central de Venezuela (UCV) | Profesora e Investigadora | [Año Inicio] – Presente

  • Gestión Académica: Representante Profesoral ante el Consejo de la Escuela de Educación.
  • Liderazgo en Investigación: Coordinadora de la línea "Formación Docente y Escuela Primaria".
  • Innovación: Cofundadora de la Maestría en Tecnología Educativa y de la Unidad de Informática de la Escuela de Educación.
  • Impacto Social: Investigadora Principal del Proyecto Interdisciplinario "Salud Bucodental en la Escuela Básica J.M. Bianco" (2023-2024).

UNEXCA / UNEFA | Cargos Directivos y Docentes

  • Jefe Fundadora de la División de Investigación (UNEXCA).
  • Profesora de Pregrado y Postgrado.

Hospital Dr. Jesús Yerena | Consultora de Investigación

  • Cofundadora del Centro de Investigaciones Médicas Interdisciplinarias y su revista científica.
  • Proyecto 2026: Diseño institucional para el fortalecimiento del Sistema de Integración Educativa y de Salud (SISTEI) para población de 0 a 17 años.

Otras Filiaciones Internacionales y Nacionales:

  • Investigadora UNESCO.
  • Embajadora de la Lengua Española en Venezuela (Fundación César Ejido, España).
  • Coinvestigadora en proyectos históricos con UCAB y Fundación Polar.

FORMACIÓN ACADÉMICA

  • Doctorado en Educación (PhD) – Universidad Central de Venezuela (UCV).
  • Maestría en Pedagogía y Formación Docente – UCV.
  • Licenciatura en Educación – UCV.
  • Maestra Normalista.

PUBLICACIONES Y PRODUCCIÓN INTELECTUAL

Ámbito Académico (Libros y Artículos):

  • La Escuela Básica del Siglo XXI (Coautora).
  • La Ciudad Pedagógica: Una utopía posible.
  • Nociones Geométricas y Origami para el nivel Preescolar y Básico.
  • Distanciamiento Social sin distanciamiento educativo.
  • Próxima Publicación (2026): ¿Es el aula de clase, metafóricamente, un hervidero?

Ámbito Literario (Seudónimo: CORIDA):

  • Novela: Autora de 5 obras, destacando El eco de los secretos (2025).
  • Poesía: Autora de 7 poemarios, incluyendo Sueños de papel.

LOGROS Y RECONOCIMIENTOS

  • Premio Nacional de Investigación en Educación.
  • Condecoración Francisco de Miranda (Por méritos sobresalientes).
  • Premio a la Excelencia Docente (Alcaldía de Caracas).
  • Reconocimiento como Investigadora por el CDCH-UCV.
  • Medallista de Plata como Atleta Universitaria (UCV/UNEXCA).
  • Embajadora de la lwngua español en Venezuela, otorgada por la Fundación cesr Egifio .España

CONGRESOS Y PONENCIAS

  • Ponente internacional en Estados Unidos, Rusia, Cuba y Brasil.
  • Participante activa en 15 Jornadas de Investigación de la FHYE-UCV.

ÁREAS DE EXPERTISE

  • Pedagogía de la "Escuela Nueva" y Autogobierno.
  • Didáctica de la Matemática aplicada mediante Origami.
  • Física Cuántica aplicada a la educación.
  • Investigación Histórica Educativa.